Buscar este blog

lunes, 27 de abril de 2020

Educación religiosa, 10°. Actividad: entrevista Semana del 27-30 de abril

Bienvenidos
Colegio Técnico Benjamín Herrera
Área de Ciencias Sociales, jt
Educación religiosa, 10°
Nietzsche y el idealismo
Actividad: entrevista
Semana del 27-30 de abril

Lea con atención el siguiente texto, teniendo en cuenta, primero, los principales planteamientos y, segundo, los conceptos primordiales de la lectura. Como proceso de comprensión, realice en cuaderno, una entrevista (por ejemplo, dos estudiantes que se reúnen para discutir el tema), con un mínimo de diez preguntas. Escanee o fotografíe y envíe.

Nietzsche y la “muerte” de Dios
El filósofo alemán, Friedrich Nietzsche (1844-1900), cuyo pensamiento está considerado como uno de los más radicales, ricos y sugerentes del siglo XX, quien no conocía el trabajo de Kierkegaard, transformó el pensamiento existencialista posterior a través de su crítica de las tradicionales suposiciones metafísicas y morales, y su adopción del pesimismo trágico y de la voluntad individual afirmadora de la vida que la opone a la conformidad moral de la mayoría. Así, en oposición a Kierkegaard, cuyo ataque a la moral convencional le llevó a defender un cristianismo radical e independiente, Nietzsche afirmó en La gaya ciencia (1882) que “Dios está muerto”, y rechazó toda la tradición moral judeocristiana en favor de los heroicos ideales paganos.

Sin embargo, es en su obra Así habló Zaratustra, donde plantea con mayor rigor este planteamiento. La primera parte de la obra tiene como tema central la “muerte de Dios”, y en ella habla Nietzsche de tres figuras fundamentales del espíritu: el camello (que soporta el dominio de la moral), el león (que crea una nueva moral) y el niño (que crea nuevos valores mediante el juego); asimismo, propone la necesidad de considerar las virtudes tradicionales como “adormideras”, que impiden ver los valores verdaderos y reivindica la necesidad de imaginar el nuevo sujeto humano como alguien que se atreve a experimentar.

Nietzsche está en contra de la moral de rebaño, la que propician las religiones, principalmente el cristianismo, aunque no niega la importancia de la moral cristiana que ha ayudado a la educación del hombre. La moral ha servido principalmente para mantener el funcionamiento de la comunidad e impedir su destrucción, dice, porque en cuanto a la supervivencia y bienestar de toda la población aún no los ha conseguido.

Nietzsche sostuvo que había dos tipos fundamentales de moral: la moral de amos y la moral de esclavos. La moral del amo valora el orgullo, la fortaleza y la nobleza, mientras que la moral de esclavos valora cosas como la amabilidad, la humildad y la compasión.

La moral de los señores o de amos, es el tipo de moral según Nietzsche, aceptada en la antigüedad clásica, especialmente en Roma, donde la virtud es sinónimo de virilidad, valor, audacia, valentía. Según este tipo de moral, se rinde culto a la fuerza y al dominio. La moral tradicional o de esclavos (la moral cristiana) es “antinatural” pues presenta leyes que van en contra de las tendencias primordiales de la vida; es una moral de resentimiento contra los instintos y el mundo biológico y natural.

Por ello, para Nietzsche, un hombre superior crea sus propios valores, sin Dios. Cuando Nietzsche se refiere a una postura más allá del bien y del mal, quiere decir superar la moral del rebaño porque favorece a la mediocridad e impide el surgimiento del hombre superior. Sin embargo, esto no significa que deban abandonarse los valores, porque el hombre que rechaza la fuerza de la moral puede llegar a destruirse a sí mismo.

Solamente el hombre superior podrá ir más allá del bien y del mal y crear valores que serán expresión de una vida superior que le permitirá trascenderse a sí mismo hacia el nivel de superhombre, como una forma más elevada de existencia humana. Nietzsche rechaza del cristianismo el desprecio por los instintos, por la mente libre y los valores estéticos, pero a la vez, él no busca que el hombre se convierta en un torbellino de pasiones desatadas.

Por ello, “la muerte de Dios” significa que la fe en el Dios Cristiano no se puede mantener, con sus mandatos y prohibiciones que coartan la creatividad y el desarrollo total del hombre en este mundo; porque es hostil a la vida y es un signo de debilidad y cobardía.

La “la muerte de Dios” no significa que Nietzsche creía que existía un Dios y había muerto. En realidad, la frase del filósofo alemán es una metáfora. En su frase, Nietzsche expresa que no solo Dios murió, sino que el ser humano que lo mató con el propósito de llegar a un mayor entendimiento del mundo. Con la llamada muerte de Dios, se supone que el hombre ya no depende de Dios y ya no está sometido a su voluntad por lo que puede buscar nuevos valores, sus propios valores. lo que dará paso al superhombre.

Además, el rechazo de Dios de Nietzsche pone de manifiesto su desprecio por la influencia que las religiones tienen sobre los hombres débiles, al torturar sus conciencias e impedir el desarrollo de hombres superiores. El rechazo de todos los valores que surge de la falta de objetivo de la vida, constituye la característica esencial del nihilismo, un gran peligro para el hombre débil que no conoce otra cosa; porque significa la ausencia de valores y el reconocimiento de la carencia de sentido de la vida. Mientras que el nihilismo activo es el que busca el cambio y el nuevo horizonte de un tipo superior de hombre.

Por ello, en contraposición a la moral del rebaño, Nietzsche propone el superhombre, esto es, un hombre de trascendencia, que se supera a sí mismo y a la naturaleza humana. En esencia, un superhombre es aquel que ha superado la esclavitud de la condición humana y ha alcanzado un verdadero estado de libertad: de libre juego y creatividad. Nietzsche decía que en la evolución de la historia el hombre ha creado un concepto de Dios, ha desarrollado un pensamiento trascendente de la vida y ha formado unos valores. Así, el autor alemán propone que la “muerte de Dios” y la desaparición de todo valor y pensamiento trascendente lleva a la divinización del hombre.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Muchas gracias por su comentario.

Últimas publicaciones

Una tarde de lluvia y otros relatos, Efrén Mesa Montaña, 2022

Un gran saludo. Bienvenidos Una tarde de lluvia y otros relatos Una tarde de lluvia y otros relatos, Ediciones Antropos, Bogotá, 2022, 168 ...

Archivo del Blog