Ir al contenido principal

Dante Alighieri: una visión del mundo

 


Dante Alighieri: una visión del mundo

La Divina Comedia


 
Por Efrén Mesa Montaña


 
Nació Dante en 1265. A los 35 años y luego de haber desempeñado varios cargos públicos, fue uno de los priores o magistrados supremos de Florencia. Viajó a París donde estudió teología y filosofía, luego pasó de ciudad en ciudad luchando contra la miseria hasta que finalmente se estableció en Rávena, donde murió en 1321 en Rávena.


 En la Divina Comedia, la última gran obra de la literatura de la Edad Media, Dante Alighieri presenta una Tierra de forma esférica:






Sin embargo, en la concepción de Dante Alighieri, el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso, aparecen incorporados en la cosmología aristotélica y tolemaica: 




Dante, según sus comentadores, viajó al Infierno a la edad de 35 años, el día de Viernes Santo del año 1300, y recorrió todos los círculos en 24 horas.  De tal manera, el infierno que nos presenta Dante, tiene forma de embudo o de cono invertido, el cual está dividido en círculos decrecientes. Los círculos son nueve, y ruinosa y atroz es su topografía; los cinco primeros forman el Alto Infierno, los cuatro último el Infierno Inferior, que es una ciudad con mezquitas rojas, cercada por murallas de hierro.


El Infierno



Así, en el primer círculo está el Limbo. En él se encuentran las personas que no fueron bautizadas, destacándose entre ellos personajes de connotación histórica que, según la religión católica, mueren sin conocer la fe; este espacio está conformado por un castillo rodeado de 7 muros denominado la "mansión de los justos".

En el segundo círculo. errantes por el espacio se encuentran los lujuriosos y las personas que pecan por amor utilizándolo para bien propio. Minos juzga a las almas y las sumerge en un gran torbellino incesante que los agobia en la soledad absoluta.

En el tercer círculo, metidos en el fango, se encuentran los glotones, los soberbios y los envidiosos; azotados en el suelo por una lluvia fuerte "La Tormenta" y desollados por un perro de tres cabezas, "El Cancerbero".

En el cuarto círculo, pródigos y avaros, chocando y mofándose unos con otros, están arrastrados por enormes peso; aquí los clérigos, papas y cardenales están cubiertos por un manantial de aguas oscuras y putrefactas que generan un pantano.

El quinto círculo y el sexto, están conformados por la ciudad de Dite (Plutón), rodeada de una laguna que encierra gran fetidez; su entrada resaltada por una gran puerta, hace parte de una muralla de hierro; aquí se encuentra los orgullosos, los herejes, los libres pensadores y los materialistas. Pero en el sexto, los herejes están  metidos en sepulcros de fuego, donde expían sus penas. Uno de los condenados predice a Dante su destierro e infortunios.

En el séptimo círculo, vigilado por el Minotauro, está dividido por tres círculos llenos de piedra y rodeados por un gran río de sangre. A partir de este espacio cada círculo empieza a tener divisiones que albergan una pena en particular; por ejemplo, los espíritus malditos que están divididos en tres: los violentos, los injuriosos y los usureros.

En el octavo se hallan los fraudulentos. Comprende diez fosas: la primera, de los rufianes y los seductores y la segunda, de los aduladores y los cortesanos.

El noveno círculo es para los traidores. En éste se hallan los gigantes, masas brutales e inertes que son sepultados en la tierra.. Dentro de él hay un pozo en él que se encuentra el constructor de la torre de Babel. En el centro de la Tierra, está Lucifer con medio cuerpo fuera de la superficie, masticando a Judas como a un juguete de plástico. 



El Purgatorio



Nueve son los círculos del Infierno, siete son las terrazas del Purgatorio y nueve las astros que conforman el Paraíso; la sumatoria de tres veces tres da nueve, lo cual ratifica la importancia del número tres en la religión católica, como la divina trinidad, las tres gracias, entre otras. Así, igualmente, la Divina Comedia está compuesta en tercetos endecasílabos.

Así, el Purgatorio es una montaña, y a su vez una isla, y tiene una puerta; en sus laderas se escalonan once terrazas: cuatro son el Antepurgatorio: allí se detienen hasta que son admitidas a la expiación cuatro especies de almas negligentes. Las otras siete forman el Purgatorio y significan los pecados mortales. El jardín del Edén florece en la cumbre:




La montaña es una isla, y los espacios divididos en su interior, son plataformas y círculos. Dante, sostenido por Virgilio, llega a una plataforma donde están los negligentes. 

Dante, durante su sueño, tiene visiones; al despertar se encuentra en el tercer rellano de la montaña, donde está la puerta del Purgatorio, vigilada por un ángel.


Así, en la primera terraza, se purga el pecado de la soberbia y se castiga a los orgullosos. En la segunda terraza, se purga el pecado de la envidia. En la tercera terraza, se purga el pecado de la ira. Dante ve en éxtasis algunos ejemplos de mansedumbre. Los poetas se hallan rodeados de un humo espeso. En la cuarta terraza, se purga el pecado de la pereza. Dante ve en su imaginación ejemplos de ira castigada. En la quinta terraza se purga el pecado de la avaricia. En la sexta terraza, se purga el pecado de la gula y se dan ejemplos de templanza. La séptima terraza, es de la lujuria, y tiene una inmensa pared de llamas a través de la cual se debe pasar. Las almas, arrepintiéndose de deseo sexual mal dirigido, se ejecutan gritando a través de las llamas.



Al salir Dante del Purgatorio, se despide de Virgilio (la Sabiduría y la Poesía) y se encuentra con Beatriz (la Teología) quien lo acompaña en su recorrido. Este lugar se caracteriza por esferas celestes movidas por coros angelicales, que se producen de los cuatro elementos básicos: aire, fuego, agua y tierra. 



El Paraíso




El Paraíso es un mundo inmaterial, etéreo, dividido en nueve cielos o esferas. Los primeros siete llevan el nombre de los cuerpos celestes conocidos del sistema solar, que en su orden son: Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter y Saturno. El último par está compuesto por la esfera de las  estrellas fijas y un cielo cristalino que permanece inmóvil, donde se encuentra el Paraíso.

La estructura del mundo dantesco sigue la concepción tolemaica del Universo, recogida por Tomás de Aquino y por la filosofía escolástica, y adoptada por la cultura medieval. La Tierra es una esfera situada en el centro del Universo y dividida en dos hemisferios; en el centro del hemisferio septentrional, habitado y comprendido entre la desembocadura del río Ganges y las columnas de Hércules, surge Jerusalén. Cerca de la ciudad se abre el acceso al Infierno, concebido como un cono invertido que se formó cuando Lucifer fue expulsado del Paraíso y confinado en el centro del globo. Las tierras que se retiraron al paso de Lucifer formaron la montaña del Purgatorio, simétrica respecto al Infierno, situada en el centro del hemisferio meridional y rodeada de agua. En su cima se halla el paraíso terrenal. Alrededor de la Tierra giran nueve círculos concéntricos, contenidos a su vez en el interior del Empíreo, el cielo en el que reside Dios.


Los primeros siete cielos o esferas simbolizan las siete virtudes teologales. Por ello, la exploración del Paraíso se hace a través de consideraciones morales y espirituales. El Primer Cielo, el de la Luna, significa fortaleza. Allí, Beatriz explica la causa de las manchas de la Luna.

El Segundo Cielo, la esfera de Mercurio, simboliza la justicia. Beatriz explica el modo de satisfacer los votos que han sido rotos.

El Tercer Cielo, es la esfera de Venus y significa la templanza. Allí están las almas de los enamorados. Carlos Martel manifiesta cómo puede nacer de un padre virtuoso un hijo vicioso.

El Cuarto Cielo o esfera, es el del Sol y representa a la prudencia. Santo Tomás de Aquino expone el orden con el que Dios creó el Universo.

El Quinto Cielo, es el cielo de Marte y representa la virtud de la fe. Allí están las almas de los que han combatido por la fe.

El Sexto Cielo, corresponde al cielo de Júpiter, la virtud de la esperanza, donde se encuentran los que han administrado rectamente la justicia. Allí se nombra a muchos de los espíritus que componen la cruz.

El Séptimo Cielo, es el cielo de Saturno y significa la caridad, donde, formando una escala ascendente, están los que se dedicaron a la vida contemplativa. También, es una sátira contra el lujo del clero en la época medieval.

En el Octavo Cielo, se presenta el descenso de Jesucristo y la Virgen María. Allí ocurre, la coronación de la Virgen María por el Arcángel Gabriel. Este cielo está conformado por las constelaciones, maneja una escena netamente mística y doctrinal, donde se reúnen los esplendores del cielo y de la tierra.

En el Noveno Cielo, llamado el Primer Móvil, se da un apóstrofe de San Pedro contra los malos eclesiásticos. Custodiado por nueve ángeles que giran en torno a un punto luminoso lejano, se encuentra el Paraíso Dantesco que simboliza la ciudad de Dios: la iglesia triunfante. 

Pero, como se ha dicho, Infierno, Purgatorio y Paraíso, es la representación del del sistema aristotélico tolemaico: la concepción del mundo medieval:


Bibliografía
Dante Alighieri, La Divina Comedia, Ediciones Selectas, México, 1921. Traducido al castellano por Manuel Aranda y San Juan.
Dante Alighieri, La Divina Comedia, Ediciones Folio, tomos I, II, Barcelona, 1999. Traducción y notas de Luis Gil.
Dante Alighieri, La Divina Comedia, Editorial Porrúa, México 1998.  Introducción y comentario de Francisco Montes de Oca.
Dante Alighieri, La Divina Comedia, Editorial Sol 90, Bogotá, 2000.
María Noel Lapoujade, Filosofía de la imaginación, Editorial Siglo XXI, México, 1988.




Una versión rápida de este texto se puede ver en este enlace:


http://www.youtube.com/watch?v=FU5fARyiy0w




























Entradas populares de este blog

Filosofía de la Edad Moderna

Filosofía de la Edad Moderna

Efrén Mesa Montaña
La filosofía moderna enfrenta tres momentos clave, precedidos de ese gran movimiento cultural que surgió en Italia hacia mediados del siglo XV (entre 1453 —con el surgimiento de la imprenta, la caída del imperio bizantino, en este mismo año, y la llegada de los europeos a América, en 1492—, y 1637, año de la publicación del  Discurso del método, con el que se iniciaría la filosofía moderna), y que duraría cerca de doscientos años: el Renacimiento. Así, pues, estos momentos son, el Racionalismo, el Empirismo y la ilustración.
El Renacimiento

Aun cuando podemos recodar algunos aspectos del Renacimiento en nuestro blog, http://filosofiayastronomia.blogspot.com/2012/08/el-renacimiento.html, veamos algunas de sus características desde la filosofía.

La enseñanza tradicional y sus secuelas en la educación

La enseñanza tradicional
Por Efrén Mesa Montaña
El modelo de enseñanza tradicional es, infortunadamente, el modelo que más se concibe como práctico en las instituciones educativas del país. No cabe duda que su prevalencia se deba al mismo modelo con el que fueron educados los maestros en las escuelas normales y aun en las universidades. Sin embargo, si el modelo tradicional aun se concibe como práctico en Colombia (no olvidemos que todavía a finales de la década de los setenta el modelo se hallaba vigente en el sistema educativo), no se culpa de los maestros, pues con frecuencia olvidamos que, tanto la sociedad como las sucesivas administraciones de gobierno, han “condicionado a la escuela, al maestro y a la enseñanza”[1] a sus intereses y prejuicios, en menoscabo tanto de la sociedad misma como del desarrollo del país.
Con todo, este modelo de enseñanza concibe al maestro como un artesano, donde su función es trasmitir una serie de conocimientos que el maestro admite como sólidos y vita…